Las tormentas de polvo en Marte generan electricidad estática que desencadena reacciones químicas, alterando la superficie y la atmósfera del planeta, según una nueva investigación. Científicos dirigidos por Alian Wang en la Universidad de Washington en San Luis utilizaron simulaciones de laboratorio para demostrar cómo estas descargas producen compuestos de cloro, carbonatos y percloratos. Los hallazgos explican los patrones isotópicos observados por los rovers de la NASA.
Simulaciones de laboratorio revelan la electroquímica impulsada por el polvo en Marte. La científica planetaria Alian Wang y su equipo recrearon las condiciones marcianas en cámaras especializadas, PEACh y SCHILGAR, financiadas por el programa Solar System Workings de la NASA. Las colisiones de partículas de polvo durante las tormentas generan electricidad estática, lo que provoca descargas electrostáticas bajo la baja presión atmosférica de Marte. Estos eventos producen especies volátiles de cloro, óxidos activados, carbonatos en suspensión y percloratos, coincidiendo con los compuestos detectados por las naves espaciales. Wang señaló el agotamiento constante de los isótopos más pesados en el cloro, el oxígeno y el carbono como una prueba irrefutable del papel de la electroquímica inducida por el polvo en el sistema superficie-atmósfera de Marte. Los datos de los rovers respaldan el modelo. El rover Perseverance de la NASA detectó 55 descargas eléctricas en remolinos de polvo y bordes de tormentas, tal como se detalla en una publicación de Nature. La investigación también modela el ciclo del cloro en Marte, explicando el bajo valor de δ37Cl de -51‰ medido por el rover Curiosity a través del agotamiento isotópico gradual. Los expertos destacan una importancia más amplia. Kun Wang, profesor asociado en la misma universidad, lo calificó como el primer estudio experimental sobre los efectos isotópicos de las descargas electrostáticas en condiciones marcianas, impulsando el fraccionamiento hacia firmas más ligeras. Paul Byrne enfatizó sus aportaciones sobre las interacciones entre la atmósfera y la superficie, con lecciones aplicables a Venus y Titán. El trabajo, publicado en Earth and Planetary Science Letters, describe a Marte como un mundo en evolución dinámica.