Científicos de la Universidad RMIT han creado diminutos nanópuntos de óxido de molibdeno que destruyen células cancerosas amplificando su estrés interno, mientras dejan en gran medida intactas las células sanas. En pruebas de laboratorio, estas partículas resultaron tres veces más efectivas contra células de cáncer cervical que contra las sanas. La investigación en etapa inicial apunta a un potencial para tratamientos contra el cáncer más precisos.
Un equipo liderado por el profesor Jian Zhen Ou y la doctora Baoyue Zhang, de la Escuela de Ingeniería de la Universidad RMIT, ha diseñado nanópuntos ultradelgados a partir de óxido de molibdeno, un compuesto metálico utilizado típicamente en electrónica y aleaciones. Mediante el ajuste fino de la estructura química de las partículas con pequeñas adiciones de hidrógeno y amonio, los investigadores les permitieron generar especies reactivas de oxígeno. Estas moléculas inestables dañan componentes esenciales de las células, impulsando a las células cancerosas hacia la apoptosis, el mecanismo de muerte celular programada del cuerpo.
Experimentos de laboratorio demostraron la selectividad de los nanópuntos. En 24 horas, eliminaron células de cáncer cervical a tres veces la tasa de las células sanas, sin necesidad de activación lumínica, lo que supone una desviación de muchas tecnologías similares. En otra prueba, las partículas degradaron un tinte azul en un 90 por ciento en solo 20 minutos, incluso en la oscuridad, lo que resalta su potente reactividad química.
«Las células cancerosas ya viven bajo un mayor estrés que las sanas», explicó Zhang. «Nuestras partículas empujan ese estrés un poco más, lo suficiente para desencadenar la autodestrucción en las células cancerosas, mientras que las células sanas lo manejan sin problemas».
El proyecto contó con experiencia internacional, incluidas contribuciones de la doctora Shwathy Ramesan del Florey Institute of Neuroscience and Mental Health en Melbourne, así como de investigadores de la Southeast University, la Hong Kong Baptist University y la Xidian University en China. La financiación provino del ARC Centre of Excellence in Optical Microcombs (COMBS).
Aunque prometedora, la tecnología se encuentra aún en pruebas preliminares de laboratorio con cultivos celulares únicamente; no se han realizado ensayos en animales ni en humanos. Los esfuerzos futuros se centran en sistemas de entrega específicos para tumores, liberación controlada de especies reactivas de oxígeno y colaboraciones para pruebas avanzadas y fabricación. Al utilizar un óxido metálico común y no tóxico, los nanópuntos podrían ofrecer una alternativa rentable a los tratamientos que dependen de metales nobles caros como el oro o la plata, reduciendo potencialmente los efectos secundarios por daño colateral a tejidos sanos.