Investigadores de la Universidad de Arizona simularon la formación de un gran cráter en el asteroide rico en metales 16 Psyche para predecir su estructura interna antes de la llegada de la nave espacial de la NASA. El estudio destaca el papel de la porosidad en la forma de los cráteres y pone a prueba dos posibles composiciones: un núcleo metálico estratificado con un manto rocoso o una mezcla uniforme de metal y silicato. Los resultados, publicados en JGR Planets, ayudarán a interpretar los datos de la misión prevista para 2029.
El asteroide 16 Psyche, situado en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter, es el décimo asteroide más masivo y el mayor objeto principalmente metálico conocido, con unas 140 millas de diámetro. Descubierto hace más de dos siglos, su origen sigue siendo objeto de debate: podría ser el núcleo expuesto de un planeta fallido despojado por colisiones, un fragmento que perdió su envoltura rocosa o un cuerpo primordial rico en metales moldeado por impactos. La nave espacial Psyche de la NASA, que llegará en 2029, pretende resolver estas cuestiones midiendo su superficie, gravedad, campo magnético y composición. La misión está dirigida por la Universidad Estatal de Arizona, con Lindy Elkins-Tanton como investigadora principal; el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA gestiona las operaciones, y se lanzó en el marco del Programa Discovery desde el Centro Espacial Kennedy. La misión está dirigida por la Universidad Estatal de Arizona, con Lindy Elkins-Tanton, de la Universidad de California en Berkeley, como investigadora principal. El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, una división de Caltech en Pasadena, gestiona las operaciones de la misión, la ingeniería del sistema y las pruebas. La plataforma espacial fue construida por Maxar Technologies (ahora Intuitive Machines) en Palo Alto, California. Psyche es la decimocuarta misión seleccionada en el marco del Programa Discovery de la NASA, gestionado por el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la agencia en Huntsville (Alabama). El Programa de Servicios de Lanzamiento de la NASA en Kennedy se encargó del lanzamiento. Científicos del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona modelaron un cráter cerca del polo norte de Psique, de unos 50 kilómetros de ancho y cinco de profundidad, formado por un impactador de cinco kilómetros de ancho a cinco kilómetros por segundo. Sus simulaciones, detalladas en la revista Journal of Geophysical Research: Planets (2026; 131(3), DOI: 10.1029/2025JE009231), incorporaron la forma de Psyche a partir de datos telescópicos y la porosidad interna, es decir, los espacios vacíos que afectan a la absorción de energía del impacto, la profundidad del cráter, la inclinación y la dispersión de escombros. > Las grandes cuencas o cráteres de impacto excavan profundamente en el asteroide, lo que da pistas sobre de qué está hecho su interior. Al simular la formación de uno de sus mayores cráteres, pudimos hacer predicciones comprobables sobre la composición general de Psique cuando llegue la nave espacial. - Namya Baijal, doctoranda en el LPL y autora principal > Una de nuestras principales conclusiones fue que la porosidad -la cantidad de espacio vacío en el interior del asteroide- desempeña un papel importante en la formación de estos cráteres. - Namya Baijal Los modelos probaron dos estructuras: una estratificada con núcleo metálico y delgado manto rocoso, o una mezcla uniforme como algunos meteoritos terrestres. Ambas se ajustan al cráter, pero los datos de la nave espacial sobre las variaciones de densidad y los restos metálicos permitirán distinguirlas. > Hemos comprobado que un impactador de unos cinco kilómetros de diámetro crearía un cráter de las dimensiones adecuadas. La formación del cráter es coherente con ambos escenarios de la composición de Psique. - Namya Baijal Entre los coautores se encuentran Erik Asphaug, que comparó los asteroides con restos de "pizzas" de formación planetaria, y otros como Adeene Denton, que calificó el trabajo de "momento decisivo" para la simulación de asteroides únicos. Estas predicciones dan al equipo de Psyche una ventaja de cara a las observaciones de 2029.