Los científicos están monitoreando la bacteria Vibrio, incluida la peligrosa cepa vulnificus, a medida que se expande hacia el norte a lo largo de la costa este de los Estados Unidos en medio del aumento de las temperaturas oceánicas. Investigadores de la Universidad de Florida están desarrollando un sistema de alerta temprana para predecir áreas de alto riesgo con un mes de antelación. La bacteria prolifera en aguas cálidas y salobres, y representa mayores riesgos para las personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Bailey Magers y Sunil Kumar, de la Universidad de Florida, recolectaron muestras de agua de mar en Pensacola Beach el pasado agosto para rastrear la presencia de Vibrio. La bacteria, que cuenta con más de 70 especies, se acumula en aguas costeras cálidas por encima de los 15.5 grados Celsius (60 grados Fahrenheit), adhiriéndose al plancton, algas, almejas y ostras. El cambio climático ha hecho que los océanos sean más hospitalarios, con infecciones que se desplazan hacia el norte hasta Maine y que se correlacionan con olas de calor y huracanes como Helene y Milton en 2024, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los CDC estiman que ocurren 80,000 casos de vibriosis anualmente en los EE. UU., causando alrededor de 100 muertes, principalmente por la cepa vulnificus, la cual tiene una tasa de mortalidad del 15 al 50% y puede causar la muerte en menos de 24 horas a través de heridas abiertas o el consumo de mariscos crudos.