Investigadores han identificado el beta-sitosterol del aloe vera como un potencial inhibidor de enzimas vinculadas a la enfermedad de Alzheimer. Mediante simulaciones por ordenador, el compuesto demostró una fuerte unión a la acetilcolinesterasa y butirilcolinesterasa, actores clave en el deterioro cognitivo. Los hallazgos, publicados en Current Pharmaceutical Analysis, sugieren una vía prometedora para tratamientos basados en plantas.
La enfermedad de Alzheimer, un trastorno progresivo que afecta la memoria y la cognición, sigue siendo un gran desafío en la medicina. Los científicos están explorando fuentes naturales para nuevas terapias, y un estudio reciente destaca el potencial del aloe vera más allá de su uso común en el cuidado de la piel. La investigación, dirigida por Meriem Khedraoui y publicada en 2025 en Current Pharmaceutical Analysis, utilizó métodos in silico para evaluar compuestos del aloe vera. Estas técnicas basadas en ordenador, incluidas el acoplamiento molecular y las simulaciones dinámicas, evaluaron las interacciones con la acetilcolinesterasa (AChE) y la butirilcolinesterasa (BChE). Estas enzimas degradan la acetilcolina, un neurotransmisor esencial para la señalización cerebral, y su sobreactividad agrava los síntomas en pacientes con Alzheimer. El beta-sitosterol surgió como el principal candidato, mostrando afinidades de unión de -8,6 kcal/mol a AChE y -8,7 kcal/mol a BChE, más fuertes que otros compuestos probados como el ácido succínico. “Nuestros hallazgos sugieren que el beta-sitosterol, uno de los compuestos del aloe vera, exhibe afinidades de unión significativas y estabilidad, lo que lo convierte en un candidato prometedor para el desarrollo de fármacos”, declaró Khedraoui. Un análisis adicional utilizando perfiles ADMET indicó una absorción, distribución, metabolismo, excreción favorables y baja toxicidad para el beta-sitosterol y el ácido succínico. “Estos resultados destacan el potencial del beta-sitosterol como inhibidor dual, que podría ser crucial en el manejo de la enfermedad de Alzheimer”, añadió Khedraoui. El coautor Samir Chtita señaló: “El análisis exhaustivo respalda el potencial de estos compuestos como agentes terapéuticos seguros y efectivos”. Aunque alentadores, los resultados del estudio se basan en simulaciones y llaman a validaciones en laboratorio y ensayos clínicos. “Nuestro enfoque in silico ofrece una dirección prometedora para el desarrollo de nuevos tratamientos para la enfermedad de Alzheimer”, concluyó Khedraoui. Este trabajo subraya el valor de las moléculas derivadas de plantas en el abordaje de condiciones neurodegenerativas.