El puesto La Raspa VK, en el Mercado de Numancia de Vallecas, ha ganado el premio a la mejor torrija tradicional en el concurso de ACYRE celebrado este lunes. En la categoría innovadora, Plademunt de Alcalá de Henares se llevó el galardón con su Torridonut. El certamen destaca la tradición y la innovación en este dulce cuaresmal.
La Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE) ha anunciado los ganadores de su concurso anual para elegir La Mejor Torrija de Restauración de la Comunidad de Madrid, celebrado este lunes en La Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid. En la categoría tradicional, el primer premio recayó en La Raspa VK, un puesto gastronómico ubicado en el Mercado de Numancia, en el Puente de Vallecas (Josefa Díaz, 4), que acaba de cumplir un año. Su creadora, Paula Beer, explicó: «La elaboramos con un pan brioche que hacemos nosotros, y lleva leche infusionada con canela, limón y naranja». El toque distintivo es caramelizarla con mantequilla en lugar de freírla, y se vende a 5 euros la unidad, con una versión de tiramisú también disponible. Beer añadió: «Se trata de una torrija tradicional, que sabe a casa, recuerda a las que hacían las abuelas» y destacó que ya ganó el año pasado en innovadora desde Nude Cake en Alcorcón con una bomba de torrija con caramelo de violeta. El segundo puesto fue para Pastelería Manolo by Hermanas Manzano y el tercero para El Rincón de Antonia. En innovadora, Iván Plademunt de Plademunt, El Restaurante Imaginario (Francisco Díaz, 1, Alcalá de Henares), triunfó con Torridonut, inspirado en el hornazo de Alcalá. Detalló el proceso: masa dulce fermentada casi 40 horas, frita en forma de donut, inyectada con leche infusionada cuatro horas y reposada 12 horas, rebozada en azúcar y canela; cuesta 3,50 euros en el local y 1,50 para llevar. Plademunt ganó en 2024 la tradicional y la mejor ensaladilla. Segundo fue Inclán Brutal Bar con Torrija Brutal y tercero Formentor con Impostora de limón y canela. Diez finalistas, cinco por categoría, usaron al menos dos ingredientes con sello Madrid Calidad. El objetivo es valorar la torrija como icono madrileño, promoviendo tradición, innovación y productos locales.