El dolor de espalda afecta a muchas personas, y los mitos persistentes pueden nublar las decisiones sobre el cuidado. Meghan Murphy, M.D., neurocirujana del Mayo Clinic Health System, revisa ocho ideas erróneas comunes sobre el dolor de espalda y ofrece orientación basada en evidencia que enfatiza factores de estilo de vida, movimiento y opciones de tratamiento conservadoras.
El dolor de espalda es muy común, y las ideas erróneas sobre sus causas y tratamientos siguen siendo habituales. Meghan Murphy, M.D., neurocirujana del Mayo Clinic Health System y colaboradora en la guía de mitos sobre dolor de espalda de Mayo Clinic, discute ocho mitos frecuentes y los hechos detrás de ellos.
Mito: Levantar objetos pesados es la principal causa del dolor de espalda.
Levantar objetos pesados con mala forma puede contribuir al dolor de espalda, pero según los materiales de Mayo Clinic, los principales factores son un estilo de vida sedentario, mala postura, obesidad y factores genéticos. Los hábitos cotidianos y el estado físico general suelen jugar un papel más importante que un incidente aislado de levantamiento.
Mito: El reposo en cama mejorará el dolor de espalda.
Mayo Clinic señala que esto depende de la causa del dolor. Si se debe a una distensión muscular, tomarlo con calma durante un corto período puede ayudar. Sin embargo, el reposo prolongado en cama puede hacer que el dolor de espalda dure más o empeore, especialmente cuando el dolor está relacionado con compresión nerviosa, un problema de disco o degeneración articular. En esas situaciones, los clínicos suelen recomendar modificar las actividades, elegir ejercicios de bajo impacto como caminar o nadar, y evitar flexiones, giros repetidos o levantamientos pesados, en lugar de inactividad prolongada.
Mito: El dolor de espalda es causado por sentarse sobre una billetera gruesa.
La guía de Mayo Clinic explica que sentarse con una billetera grande en el bolsillo trasero puede inclinar la pelvis y comprimir el nervio ciático, que va desde la parte baja de la espalda a través de las caderas y nalgas y baja por cada pierna. Esto a menudo provoca dolor en la pierna o cadera, entumecimiento o sensaciones de hormigueo después de estar sentado o conduciendo durante mucho tiempo, en lugar de ser una causa primaria del dolor de espalda. Quitar la billetera y, cuando sea apropiado, usar medicamentos antiinflamatorios de venta libre puede aliviar los síntomas. El dolor persistente en la pierna o entumecimiento debe ser evaluado por un profesional de la salud.
Mito: Todo dolor de espalda indica una afección grave subyacente.
Según la Q&A de Mayo Clinic sobre mitos del dolor de espalda, la mayoría de los dolores de espalda son causados por distensiones o esguinces musculares, no por problemas graves que involucren discos o vértebras. En muchos casos, los síntomas mejoran por sí solos con el tiempo mediante cuidados conservadores como modificación de actividades, medidas simples de alivio del dolor y regreso gradual al movimiento normal.
Mito: Se debe evitar el ejercicio cuando se tiene dolor de espalda.
Los especialistas de Mayo Clinic generalmente recomiendan ejercicio y actividad física para ayudar a manejar y prevenir muchos tipos de dolor de espalda. Fortalecer los músculos del core, incluidos los de la espalda y abdominales, mejorar la flexibilidad y mantener un peso saludable puede apoyar una columna más saludable. Se aconseja ajustar el tipo e intensidad del ejercicio a lo que se pueda tolerar y buscar consejo médico si el dolor no mejora o empeora progresivamente.
Mito: La cirugía es la única solución para el dolor de espalda crónico.
Mayo Clinic enfatiza que muchas causas de dolor de espalda crónico no se resuelven con cirugía. Los tratamientos no quirúrgicos —incluyendo fisioterapia, medicamentos, inyecciones y cambios en el estilo de vida— suelen ser efectivos para reducir el dolor y mejorar la función. La cirugía puede considerarse cuando hay ciertas señales de alerta, como dolor que se intensifica por la noche o al acostarse, dolor que se extiende por una o ambas piernas, debilidad, entumecimiento o hormigueo en las piernas, o nuevos problemas con el control intestinal o de la vejiga. Estos síntomas justifican una evaluación médica inmediata.
Mito: Un colchón firme es siempre lo mejor para el dolor de espalda.
La evidencia resumida por Mayo Clinic indica que no hay un tipo de colchón ideal único para todos los que tienen dolor de espalda. Algunas personas se sienten mejor con un colchón firme, mientras que otras prefieren opciones medianas o más suaves. La clave es elegir un colchón que ofrezca soporte y comodidad adecuados según el tipo de cuerpo individual, posición de sueño y preferencia personal.
Mito: La mala postura no contribuye al dolor de espalda.
Los materiales de Mayo Clinic señalan que pasar largos períodos encorvado sobre una computadora o mirando hacia abajo un teléfono puede tensionar músculos y articulaciones con el tiempo. Estos hábitos pueden contribuir al dolor en la espalda, cuello y hombros. Practicar buena postura, tomar descansos regulares de las pantallas y usar equipo ergonómico puede ayudar a prevenir o reducir estos problemas.
Para la salud de la espalda a largo plazo, Mayo Clinic recomienda estrategias como mantener un peso corporal saludable para reducir el estrés en la columna y otras articulaciones, fortalecer los músculos del core para que soporten mejor la espalda y mantenerse regularmente activo. Algunos problemas de espalda están relacionados con factores que no se pueden cambiar, como lesiones previas, artritis y genética, pero el autocuidado consistente y las medidas conservadoras aún pueden jugar un papel significativo en el manejo de los síntomas y el soporte de la función.