A medida que las noches globales se vuelven más calurosas debido al cambio climático, los casos de apnea del sueño podrían triplicarse en todo el mundo. Investigadores en Australia del Sur están examinando cómo las olas de calor cada vez más intensas perturban los patrones de sueño humanos. El estudio resalta el impacto del calor extremo en la salud del sueño en el clima riguroso de la región.
En Australia del Sur, reconocida como el estado más caluroso y seco de Australia, los científicos están investigando los efectos de un planeta en calentamiento sobre el sueño. La zona soporta olas de calor estacionales cada vez más severas, lo que impulsa a los investigadores locales a explorar las disrupciones en los patrones de sueño. Un análisis reciente indica que las noches más calurosas derivadas del cambio climático podrían aumentar la prevalencia de apnea del sueño hasta tres veces a nivel global. La apnea del sueño, una afección que implica interrupciones en la respiración durante el sueño, podría enfrentar riesgos mayores a medida que suben las temperaturas. Esta investigación subraya la intersección entre los cambios ambientales y la salud, particularmente en regiones vulnerables como Australia del Sur. Al centrarse en la salud del sueño, los hallazgos buscan informar estrategias para mitigar los impactos climáticos en el bienestar diario. Las palabras clave del estudio incluyen sueño, investigación, clima y calor extremo, lo que enfatiza la urgencia de abordar estas tendencias.