Una nueva investigación indica que la mala calidad del sueño puede hacer que el cerebro envejezca más rápido que el cuerpo, aumentando potencialmente los riesgos de afecciones como la demencia. Los científicos sugieren que la inflamación crónica derivada de un sueño inadecuado juega un papel clave en este proceso. Este hallazgo aclara una incertidumbre de larga data sobre si el mal sueño causa el declive cognitivo o solo lo señala.
Durante años, los expertos han reconocido una conexión entre el mal sueño y la demencia, pero la dirección de ese vínculo seguía siendo ambigua. ¿Es el descanso inadecuado una causa de la deterioro cerebral, o una señal de alerta temprana? Estudios recientes ahora apuntan a lo primero, demostrando que la calidad del sueño influye directamente en la rapidez con que envejece el cerebro.
Según la investigación, las personas con patrones de sueño subóptimos presentan una edad cerebral que supera su edad cronológica. Esta discrepancia surge, al menos en parte, de la inflamación crónica desencadenada por déficits de sueño. Esa inflamación parece erosionar las estructuras neuronales con el tiempo, acelerando el envejecimiento cognitivo.
Esta perspectiva se basa en el conocimiento previo sobre el papel del sueño en la salud cerebral, ofreciendo un camino más claro para medidas preventivas. Aunque los mecanismos exactos requieren más exploración, la evidencia subraya la importancia de priorizar el descanso para mantener la agudeza mental a medida que envejecemos. Los hallazgos, publicados en un análisis reciente, destacan el creciente enfoque de la neurociencia en los factores de estilo de vida en la neurodegeneración.