Los investigadores han identificado una rica variedad de antioxidantes y otros compuestos en la fruta del monje que podrían ofrecer beneficios para la salud más allá de su rol como edulcorante. El estudio examinó cuatro variedades de la fruta, revelando variaciones en los perfiles químicos. Estos hallazgos destacan aplicaciones potenciales en alimentos y suplementos.
La fruta del monje, conocida científicamente como Siraitia grosvenorii o Luo Han Guo, es una vid perenne nativa del sur de China y pertenece a la familia de las calabazas, que incluye pepinos y calabacines. Durante siglos, se ha utilizado en alimentos y remedios tradicionales chinos. El reciente interés científico se debe a sus altos niveles de antioxidantes, que protegen las células del daño causado por radicales libres: moléculas inestables asociadas al envejecimiento y enfermedades crónicas. Un nuevo estudio publicado en el Journal of the Science of Food and Agriculture profundiza en la actividad biológica de la fruta. Los investigadores analizaron la cáscara y la pulpa de cuatro variedades diferentes, centrándose en metabolitos secundarios: terpenoides con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, flavonoides que neutralizan radicales libres y apoyan la salud cardíaca y metabólica, y aminoácidos esenciales para la reparación de tejidos y la función inmunológica. La investigación fue más allá, explorando cómo estos compuestos interactúan con receptores antioxidantes y objetivos biológicos en el cuerpo. Estas interacciones influyen en vías que regulan la inflamación, el metabolismo y la protección celular, explicando los posibles efectos promotorios de la salud de la fruta. Como señalaron los autores, «es crucial realizar una investigación en profundidad sobre los perfiles metabólicos de alta resolución de las diferentes variedades de Luo Han Guo, proporcionando valiosas perspectivas sobre las características nutricionales y de salud, así como la idoneidad de fabricación de los diversos recursos disponibles de esta planta». Aunque la fruta del monje es popular como edulcorante natural sin calorías, esta investigación la posiciona como una fuente de compuestos bioactivos con un mayor valor nutricional. El mapeo químico detallado de las variedades podría guiar su uso en productos futuros, aunque se necesitan más estudios para confirmar resultados de salud específicos.