Investigadores de Cedars-Sinai analizaron casi 20 años de historiales médicos de más de 650.000 adultos estadounidenses con síndrome del intestino irritable, hallando asociaciones entre ciertos medicamentos y una mayor mortalidad. Los antidepresivos se relacionaron con un riesgo de muerte un 35% mayor, mientras que la loperamida y el difenoxilato mostraron casi el doble de riesgo en comparación con quienes no los consumían. Otros tratamientos para el SII, como los fármacos aprobados por la FDA y los antiespasmódicos, no mostraron dicho incremento.
El estudio, publicado en Communications Medicine, examinó la seguridad a largo plazo de los tratamientos para el SII, una afección crónica que afecta a cerca del 10% de los estadounidenses. Dirigida por el Dr. Ali Rezaie, director médico del Programa de Motilidad Gastrointestinal de Cedars-Sinai, la investigación cubrió un vacío dejado por los ensayos clínicos a corto plazo, los cuales suelen durar menos de un año a pesar de que los pacientes a menudo utilizan los medicamentos durante décadas. Rezaie señaló: 'A muchos pacientes se les diagnostica el SII a una edad temprana y pueden permanecer bajo medicación durante años'.