El Grupo Volkswagen ha iniciado importantes retiradas que afectan a más de 500.000 vehículos en Estados Unidos debido a fallos de software que pueden desactivar las cámaras de visión trasera. El problema, que abarca modelos de Audi, Porsche y Volkswagen, genera preocupaciones de seguridad durante las maniobras de marcha atrás. Los propietarios recibirán actualizaciones de software gratuitas para corregir el defecto.
A principios de diciembre, el Grupo Volkswagen anunció retiradas de más de medio millón de vehículos en EE.UU. tras identificar problemas de software que impiden que las imágenes de la cámara de visión trasera se muestren correctamente. Este fallo aumenta el riesgo de colisiones al dar marcha atrás, violando los estándares federales de seguridad que exigen una visibilidad trasera fiable para todos los vehículos ligeros de menos de 10.000 libras pounds. Las retiradas cubren específicamente 356.649 vehículos Audi y Volkswagen de los años modelo 2019 a 2026. Una acción separada de Porsche, también bajo el paraguas del Grupo Volkswagen, afecta a 173.538 vehículos debido a un problema similar de software en la cámara, anunciada a finales de diciembre. Estas medidas destacan vulnerabilidades en los sistemas de seguridad digitales ahora integrales en los automóviles modernos. Los reguladores federales, a través de la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), han señalado el problema como no conforme con los requisitos de visión trasera establecidos desde 2018, cuando las cámaras de respaldo se volvieron obligatorias en los nuevos vehículos estadounidenses. El defecto de software socava funciones diseñadas para prevenir accidentes a baja velocidad, como aquellos que involucran peatones u obstáculos. Los propietarios afectados recibirán cartas de notificación oficiales de la NHTSA en las próximas semanas. Una vez notificados, deberán programar una visita de servicio con distribuidores autorizados para una actualización de software gratuita. Mientras tanto, a los conductores se les aconseja no depender exclusivamente de la cámara trasera para maniobrar en reversa. Este incidente pone de manifiesto desafíos más amplios con tecnologías de seguridad dependientes de software, desde la detección de ángulo muerto hasta el frenado automático. A medida que los vehículos se vuelven más conectados y automatizados, garantizar un funcionamiento sin errores continúa siendo esencial para la seguridad pública.