Los ensayos de Alzheimer están virando hacia un enfoque multicéntrico inspirado en la investigación del cáncer, incluso tras los fracasos con el semaglutida de Novo Nordisk. Solo dos fármacos, Kisunla de Eli Lilly y Leqembi de Eisai y Biogen, están ampliamente aprobados para ralentizar la progresión. Esta evolución trata la enfermedad degenerativa cerebral como un sistema complejo, buscando nuevas formas de detenerla en medio de su impacto global.
La enfermedad de Alzheimer causa alrededor del 60% de los más de 55 millones de casos de demencia a nivel global, caracterizada por la acumulación de proteínas amiloide y tau en el cerebro.
Solo dos fármacos están ampliamente aprobados para ralentizar su avance: Kisunla de Eli Lilly y Leqembi de Eisai y Biogen. Ambos reducen la progresión en aproximadamente un 30% mediante la eliminación de placas amiloides tóxicas.
Los expertos destacan un cambio pivotal en los ensayos, ejemplificado por la prueba fallida del fármaco bloqueo GLP-1 semaglutida de Novo Nordisk para Alzheimer. Estos esfuerzos subrayan la visión de la condición degenerativa cerebral como una red de vías complejas, similar a las transformaciones recientes en la terapéutica del cáncer.
Adoptando el manual multicéntrico del cáncer, los investigadores avanzan para identificar objetivos y métodos adicionales para detener la enfermedad de manera más integral.