Los científicos están investigando circuitos cerebrales afectados por medicamentos GLP-1 como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound para preservar los beneficios de pérdida de peso mientras se reduce la náusea. Los hallazgos, presentados en Neuroscience 2025, delinean estrategias que podrían refinar tratamientos para la obesidad y la diabetes tipo 2.
Los medicamentos que actúan sobre el sistema del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1) son ahora comunes en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad. Imitan una hormona intestinal liberada después de las comidas para señalizar al cerebro y reducir el hambre, pero hasta el 40% de los usuarios reportan náuseas y vómitos, efectos secundarios que pueden llevar a los pacientes a interrumpir la terapia, según la Society for Neuroscience. El nuevo trabajo, que se destacará en Neuroscience 2025 en San Diego, investiga si los efectos sobre el apetito y la pérdida de peso pueden separarse de esos síntomas adversos. (eurekalert.org)
Marcas comunes en esta clase incluyen semaglutida (Ozempic, Wegovy), liraglutida (Victoza, Saxenda) y tirzepatida (Mounjaro, Zepbound). Los investigadores están mapeando cómo estos fármacos involucran redes cerebrales relacionadas con la náusea, la sed y la alimentación impulsada por recompensas para informar diseños más seguros. (sciencedaily.com)
Los hallazgos clave presentados incluyen:
- En ratas obesas, combinar tirzepatida en dosis baja —un agonista dual que activa receptores GLP-1 y GIP— con oxitocina produjo una reducción del 11% en el peso corporal en 28 días, frente a aproximadamente 6-7% con cualquiera de los agentes por separado, sin un aumento en el consumo de caolín (un indicador de náusea). (James E. Blevins, University of Washington.) (eurekalert.org)
- En ratones, dirigir la acción del GLP-1 al área postrema —el centro del vómito en el cerebro— produjo tanto pérdida de peso como náusea, sugiriendo que esta región impulsa respuestas beneficiosas y aversivas a los fármacos GLP-1. (Warren Yacawych, University of Michigan.) (sciencedaily.com)
- Activar receptores GLP-1 en células de la amígdala central atenuó la señalización de dopamina a lo largo de un circuito de recompensa hacia el área tegmental ventral, frenando la alimentación basada en placer en ratones. (Ali D. Güler, University of Virginia.) (eurekalert.org)
- Los agonistas de receptores GLP-1 también suprimieron la sed en modelos de ratas, implicando al área preóptica mediana en este efecto. (Derek Daniels, University at Buffalo.) (sciencedaily.com)
Lorenzo Leggio, MD, PhD, director clínico del National Institute on Drug Abuse, dijo que los medicamentos afectan el cerebro más allá de las enfermedades metabólicas, “a través de mecanismos que aún no se comprenden completamente”, y podrían ayudar en condiciones con vías neuronales superpuestas, incluyendo el atracón y la adicción. (eurekalert.org) El rol de Leggio como director clínico de NIDA está confirmado por el instituto. (irp.nida.nih.gov)
Según la Society for Neuroscience, los estudios fueron apoyados por los National Institutes of Health, el Department of Veterans Affairs y organizaciones privadas. Los autores enfatizaron que al identificar los circuitos cerebrales detrás del apetito, la recompensa, la sed y la náusea, las terapias futuras podrían mantener la eficacia en la pérdida de peso mientras minimizan efectos secundarios intolerables. (sciencedaily.com)