Un equipo de investigación chino ha advertido que recolectar hielo de agua del polo sur de la Luna podría ser un desafío debido a sus propiedades únicas. El hielo está encerrado en suelo congelado, retenido solo por el frío extremo y el vacío. Esta observación llega antes de la misión Chang'e-7.
Un equipo del Instituto de Tecnología de Harbin de China y la Academia China de Ciencias publicó este mes un artículo en la Chinese Journal of Space Science, destacando que recolectar hielo lunar podría ser mucho más complicado que medirlo. El agua en la Luna no se comporta como en la Tierra; está encerrada en suelo congelado, no expuesta al aire y retenida solo por el frío y el vacío. La nave espacial Chang'e-7 se espera que aterrice cerca del borde del cráter Shackleton en el polo sur lunar, donde desplegará un rover y un hopper para buscar hielo. Aunque el agua podría respaldar actividades humanas a largo plazo en la Luna —desde proveer agua potable y oxígeno hasta producir combustible para cohetes—, su recolección adecuada plantea riesgos. Los investigadores escribieron que, al raspar el muestreador de Chang'e-7 en el brazo robótico del rover contra el suelo helado, incluso un leve calentamiento por contacto y fricción podría liberar moléculas de agua. Esta precaución subraya las complejidades de la exploración lunar, basándose en observaciones de misiones como Apollo 16.