Estudio revela cómo el hielo de Europa podría nutrir el océano subsuperficial

Nueva investigación indica que el hielo salado y rico en nutrientes en Europa podría hundirse a través de la corteza helada de la luna para alimentar su océano oculto, potencialmente apoyando la vida. Geofísicos de la Washington State University utilizaron simulaciones por ordenador para mostrar este proceso, inspirado en la delaminación crustal de la Tierra. Los hallazgos abordan un desafío clave de habitabilidad para la luna de Júpiter.

Europa, una de las lunas más grandes de Júpiter, alberga más agua líquida que todos los océanos de la Tierra combinados, pero este vasto océano subsuperficial yace bajo una gruesa corteza helada que bloquea la luz solar. Durante años, los científicos se han preguntado cómo podrían llegar los nutrientes de la superficie a este entorno aislado, esencial para cualquier vida microbiana potencial. Un estudio publicado en The Planetary Science Journal propone una solución: el hielo denso cargado de sal de la superficie de Europa puede desprenderse y hundirse a través de la corteza. Los investigadores Austin Green y Catherine Cooper se inspiraron en la delaminación crustal de la Tierra, donde secciones densas de la corteza se hunden en el manto. Sus modelos informáticos demuestran que impurezas como las sales aumentan la densidad del hielo y debilitan su estructura, permitiendo que parches ricos en nutrientes se liberen y desciendan. «Esta es una idea novedosa en la ciencia planetaria, inspirada en una idea bien entendida en la ciencia terrestre», dijo Austin Green, autor principal y ahora investigador postdoctoral en Virginia Tech. «Lo más emocionante es que esta nueva idea aborda uno de los problemas de habitabilidad de larga data en Europa y es una buena señal para las perspectivas de vida extraterrestre en su océano.» Las simulaciones indican que el proceso funciona en un rango de concentraciones de sal, siempre que el hielo superficial experimente un debilitamiento moderado. Ocurre relativamente rápido en escalas geológicas y puede repetirse, ofreciendo un suministro constante de nutrientes. La superficie de Europa, bombardeada por la radiación de Júpiter, produce compuestos de sales que podrían nutrir microbios, pero modelos previos mostraban un intercambio vertical limitado debido principalmente a actividad geológica lateral. Esta investigación se alinea con la misión Europa Clipper de la NASA, lanzada en 2024, que pretende investigar la corteza helada de la luna, su océano y su habitabilidad con instrumentos a bordo. El trabajo fue financiado en parte por la beca de la NASA NNX15AH91G y utilizó recursos informáticos de la Washington State University. La referencia de la revista es: A. P. Green, C. M. Cooper. Dripping to Destruction: Exploring Salt-driven Viscous Surface Convergence in Europa’s Icy Shell. The Planetary Science Journal, 2026; 7 (1): 13. DOI: 10.3847/PSJ/ae2b6f.

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