Un equipo de investigación europeo ha desarrollado un sistema de tres robots para explorar de forma autónoma túneles de lava en la Luna y Marte, que podrían servir como bases protegidas para astronautas. La tecnología se probó con éxito en cuevas volcánicas de Lanzarote, España, demostrando su potencial para mapear entornos subterráneos. Este concepto de misión busca proteger a los exploradores de la radiación y los impactos de meteoritos.
Los túneles de lava en la Luna y Marte son sitios prometedores para futuras bases humanas, que ofrecen protección natural contra la radiación y los desechos espaciales. Un consorcio liderado por el German Research Center for Artificial Intelligence (DFKI), con contribuciones del Laboratorio de Robótica Espacial de la Universidad de Málaga y la empresa española GMV, ha propuesto un sistema robótico colaborativo para investigar estos terrenos desafiantes. La misión involucra tres tipos de robots que operan en cuatro fases. Inicialmente, mapean el área alrededor de la entrada del túnel. A continuación, se despliega un cubo de carga sensorizado para recopilar datos preliminares. Luego, un rover explorador desciende a la cueva mediante rappel. Finalmente, el equipo realiza una exploración en profundidad para generar mapas 3D detallados del interior. Las pruebas de campo realizadas en febrero de 2023 en las cuevas volcánicas de Lanzarote validaron el enfoque, confirmando su viabilidad técnica. El trabajo, publicado en Science Robotics en 2025, destaca el papel de la robótica autónoma en las misiones planetarias. Autores como Raúl Domínguez y Frank Kirchner enfatizan cómo estos sistemas podrían permitir una exploración más segura. El laboratorio de la Universidad de Málaga se especializa en mejorar la autonomía de los robots para tareas espaciales, colaborando con la Agencia Espacial Europea en algoritmos de navegación para rovers. También forma a estudiantes mediante prácticas y proyectos con socios internacionales. Este desarrollo respalda esfuerzos más amplios en la exploración espacial, abriendo potencialmente el camino para puestos avanzados lunares y marcianos sostenibles.