Los pilotos de Fórmula 1 han dado su opinión sobre el cambio acordado de una distribución 50-50 a una 60-40 entre el motor de combustión y la potencia eléctrica a partir del próximo año.
El cambio se produce en medio de las continuas críticas a las reglas técnicas del deporte en lo que respecta a la calidad de las carreras y la seguridad. Varios pilotos calificaron la medida como positiva, pero señalaron que aún persisten limitaciones.