El organismo rector de la Fórmula 1 busca un compromiso sobre el reglamento de motores de 2027 que podría implicar reducir la distancia en ciertas carreras.
La FIA pretende ajustar el reglamento de las unidades de potencia hacia una división de 60-40 entre la potencia de combustión y la eléctrica. Esto sigue al problemático inicio del reglamento de 2026, que ha provocado ajustes tempranos durante el Gran Premio de Miami.