El editor de juegos de PC Hooded Horse ha implementado una prohibición estricta del arte generado por IA generativa en todos sus títulos, extendiendo la restricción a todas las etapas del desarrollo. El CEO Tim Bender argumenta que incluso el uso temporal de activos de IA conlleva el riesgo de contaminar las versiones finales. Esta política busca proteger la integridad artística y evitar posibles reacciones adversas de los jugadores.
Hooded Horse, conocido por publicar juegos de estrategia y construcción de ciudades como Manor Lords, Cataclismo y el próximo Endless Legend 2, ha adoptado una postura firme contra la IA generativa en el desarrollo de videojuegos. En una entrevista, el CEO Tim Bender expresó su frustración al afirmar que el arte generado por IA «ha hecho su trabajo más difícil y ahora aparece en lugares donde no debería». Para imponer esta visión, la compañía ha incorporado prohibiciones explícitas sobre activos generados por IA en sus contratos de publicación, vetando su uso por completo. Bender enfatiza los peligros de permitir la IA incluso como placeholders durante la preproducción. Advierte que, una vez introducidos, estos activos pueden «propagarse por el pipeline» e incluirse inadvertidamente en el producto final. Hooded Horse exige a los desarrolladores evitar la IA generativa desde el prototipado hasta las pruebas internas, mientras el editor realiza comprobaciones continuas para garantizar el cumplimiento. Esta vigilancia, según Bender, previene errores que podrían dañar la reputación del estudio. Incidentes reales subrayan estas preocupaciones. En Anno 117 de Ubisoft, arte placeholder generado por IA apareció en la versión en vivo del juego de construcción de ciudades, lo que provocó correcciones rápidas pero generó frustración en su base de fans de PC. De forma similar, el RPG Clair Obscur: Expedition 33 obtuvo inicialmente dos premios en los Indie Game Awards, que fueron revocados tras descubrirse arte de IA generativa en el juego lanzado, pese a las afirmaciones de que era temporal. Estos casos ilustran cómo los descuidos pueden provocar reacciones públicas negativas y repercusiones profesionales. La política refleja tensiones más amplias en el gaming de PC, donde algunos estudios como Larian experimentan con precaución la IA para conceptos, mientras que otros, como Hooded Horse, priorizan el contenido creado por humanos. Para los desarrolladores que colaboran con Hooded Horse, esto implica renunciar a herramientas de IA para alinearse con el compromiso del editor con la creación artística tradicional, lo que podría influir en la percepción de futuros juegos por parte de jugadores escépticos.