Los neandertales podrían haber utilizado alquitrán de abedul para curar heridas

Los experimentos sugieren que los neandertales podrían haber aplicado el alquitrán de abedul, hallado en sus yacimientos, como antiséptico para las heridas debido a sus propiedades antibióticas. Los investigadores reprodujeron antiguos métodos de producción y probaron el alquitrán contra bacterias causantes de infecciones cutáneas. Los resultados se basan en pruebas de que los neandertales utilizaban plantas medicinales.

El alquitrán de abedul se ha identificado en yacimientos neandertales de toda Europa desde finales del Pleistoceno. Aunque se utilizaba habitualmente como adhesivo, por ejemplo para fijar puntas de lanza de piedra a la madera, los investigadores proponen que también podría haber tenido fines medicinales, de forma similar a su uso tradicional en las comunidades mi'kmaq del este de Canadá como maskwio'mi, un ungüento antibiótico de amplio espectro para heridas y problemas cutáneos. Tjaark Siemssen, de la Universidad de Oxford, señala: "El alquitrán de abedul como sustancia se conoce desde hace bastante tiempo, desde finales del Pleistoceno, concretamente de yacimientos neandertales de toda Europa". Y añade que "reducir el uso a una sola cosa, cuando tiene tantos fines diferentes, es potencialmente bastante engañoso". El equipo de Siemssen recogió corteza de abedul pubescente (Betula pubescens) y abedul plateado (Betula pendula) en Alemania. Produjeron alquitrán utilizando tres métodos accesibles para los neandertales: una "estructura elevada" que consistía en una pila de corteza envuelta en arcilla y cocida durante dos horas; un método sencillo de "condensación" que quemaba la corteza bajo una piedra ignífuga; y una lata moderna sellada para comparar. Las pruebas demostraron que todos los alquitranes, excepto el de abedul pubescente obtenido por condensación, eran eficaces contra el Staphylococcus aureus, una bacteria común en las infecciones cutáneas. El alquitrán de abedul plateado de estructura elevada resultó ser el más potente. Karen Hardy, de la Universidad de Glasgow, reconoce el valor medicinal identificado, pero advierte de que la producción de alquitrán de abedul es compleja y requiere mucho tiempo. Aboga por que las pruebas de sus beneficios superiores confirmen el uso medicinal deliberado. Estudios anteriores indican que los neandertales consumían plantas analgésicas para problemas dentales y comían milenrama y manzanilla, que carecen de valor nutritivo pero tienen propiedades medicinales. La investigación aparece en PLoS One (DOI: 10.1371/journal.pone.0343618).

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