Investigadores del Salk Institute han desarrollado un catálogo epigenético detallado de células inmunitarias humanas, que muestra cómo la genética y las experiencias vitales influyen de manera diferente en las respuestas inmunitarias. El estudio, publicado en Nature Genetics, analizó muestras de 110 individuos diversos para distinguir cambios epigenéticos heredados de los ambientales. Este trabajo podría conducir a tratamientos personalizados para enfermedades infecciosas.
La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto diferencias marcadas en la forma en que las personas responden al mismo virus, lo que llevó a los científicos a investigar los roles de la genética y las experiencias vitales en la función inmunitaria. Un equipo dirigido por Joseph Ecker, PhD, en el Salk Institute creó un mapa epigenético que revela cómo estos factores moldean las células inmunitarias mediante modificaciones moleculares sin alterar las secuencias de ADN. Los investigadores examinaron muestras de sangre de 110 personas, que reflejan diversos antecedentes genéticos y exposiciones como infecciones por gripe, VIH-1, MRSA, MSSA, SARS-CoV-2, vacunación contra el ántrax y pesticidas organofosforados. Se centraron en cuatro tipos clave de células inmunitarias: células T y B, que mantienen la memoria a largo plazo, y monocitos y células asesinas naturales, que reaccionan rápidamente ante amenazas. Al identificar regiones metiladas diferencialmente (DMRs), el estudio separó los cambios impulsados genéticamente (gDMRs), a menudo cerca de regiones génicas estables en células T y B, de los impulsados por experiencias (eDMRs), concentrados en áreas reguladoras para respuestas rápidas. «Nuestras células inmunitarias llevan un registro molecular tanto de nuestros genes como de nuestras experiencias vitales, y esas dos fuerzas moldean el sistema inmunitario de maneras muy diferentes», afirmó Ecker. El coautor principal Wubin Ding, PhD, señaló: «Encontramos que las variantes genéticas asociadas a enfermedades a menudo actúan alterando la metilación del ADN en tipos específicos de células inmunitarias». Este catálogo, publicado el 27 de enero de 2026 en Nature Genetics, ofrece un recurso para vincular riesgos genéticos a células inmunitarias y podría permitir predicciones de resultados de infecciones, como en el caso de COVID-19, para informar estrategias de prevención personalizadas. Wenliang Wang, PhD, otro coautor principal, enfatizó el potencial: «Nuestro trabajo establece las bases para desarrollar estrategias de prevención de precisión para enfermedades infecciosas». Los hallazgos subrayan cómo los epigenomas se adaptan con el tiempo, proporcionando ideas para la medicina personalizada sin especular sobre aplicaciones no probadas.