Mercedes se prepara para impugnar cualquier posible prohibición de su unidad de potencia de Fórmula 1 de 2026, confiada en su legalidad tras consultas iniciales con la FIA. El director del equipo, Toto Wolff, ha desechado las quejas de los rivales como distracciones en medio de reuniones en curso de fabricantes. La controversia se centra en la innovadora técnica de compresión de motor del equipo.
El enfoque de Mercedes en su motor de Fórmula 1 de 2026 ha generado debate entre fabricantes mientras la FIA se reúne para revisar las regulaciones de unidades de potencia. El equipo con sede en Brackley consultó al organismo regulador desde el principio y recibió aprobación para su diseño de relación de compresión, que implica varillas expandibles, un bloque no expandible, mezcla de metales y cierre de bolsillos para aumentar la compresión. Las informaciones indican que Mercedes ve cualquier desafío a su motor como infundado. Según it.motorsport, el presidente Ola Kallenius está dispuesto a llevar el asunto a los tribunales si se prohíbe la relación de compresión. Esta postura subraya la fuerte creencia del equipo en la legitimidad de su innovación, que considera conforme a las normas. Toto Wolff ha sido vocal al rechazar las acusaciones de los competidores. Hablando con los medios la semana pasada, declaró: «Poneos las pilas». Criticó a los rivales por «reuniones secretas y cartas secretas» e inventar pruebas inexistentes. Wolff enfatizó el enfoque de Mercedes en minimizar distracciones, señalando que las regulaciones y la posición de la FIA son claras. Esta disputa recuerda batallas políticas pasadas en F1, como las quejas de Wolff sobre el porpoising en 2022 que molestaron a Red Bull. Aunque el escenario sigue siendo hipotético, la disposición de Mercedes a luchar resalta los altos riesgos de las nuevas normas de 2026, donde el rendimiento del motor podría definir el éxito. La confianza del equipo proviene de evitar ideas inviables, asegurando que los recursos se inviertan solo en conceptos validados. A medida que avanzan las reuniones, el resultado podría remodelar el panorama técnico antes de la nueva era.