Los investigadores han demostrado que la bacteria extremófila Deinococcus radiodurans puede soportar presiones extremas que imitan un impacto de asteroide en Marte. En experimentos de laboratorio, el microbio resistió fuerzas de hasta 3 GPa, con una tasa de supervivencia del 60 %. Los hallazgos sugieren que los microorganismos podrían potencialmente ser eyectados al espacio y sobrevivir.
El estudio, liderado por Lily Zhao y K. T. Ramesh, exploró la resiliencia de Deinococcus radiodurans, conocida por sobrevivir a la radiación y la desecación. Para simular la eyección desde Marte debido a un impacto masivo de asteroide, los investigadores colocaron células bacterianas entre dos placas de acero e impactaron con una tercera placa, generando presiones de hasta 3 GPa, equivalente a 30.000 veces la presión atmosférica. Cráteres en la Luna y Marte indican impactos frecuentes en el sistema solar, que juegan un papel clave en la historia planetaria. A presiones de 2.4 GPa, las bacterias mostraron signos de membranas rotas, sin embargo, la estructura de su envoltura celular contribuyó a la supervivencia del 60 % de los microbios. El análisis de la expresión génica reveló que las bacterias se centraron en reparar los daños celulares después del impacto. Investigaciones previas han establecido a Deinococcus radiodurans como candidata para la supervivencia interplanetaria debido a su dureza. Los autores concluyen que los microorganismos pueden soportar condiciones más extremas de lo anticipado previamente, incluyendo el lanzamiento al espacio tras impactos mayores. Esto plantea la posibilidad de que la vida pueda transferirse entre planetas, aunque el estudio enfatiza la supervivencia bajo fuerzas de eyección simuladas en lugar de un viaje espacial completo. El trabajo, publicado en PNAS Nexus, destaca aplicaciones de biotecnología e ingeniería biológica en la comprensión de la supervivencia extrema en contextos de exploración espacial.