Científicos identifican enzima que causa la fragmentación cromosómica del cáncer

Investigadores de la Universidad de California en San Diego han descubierto la enzima N4BP2, que desencadena la cromotripsis, un evento genético caótico en células cancerosas. Este proceso permite que los tumores evolucionen rápidamente y resistan tratamientos. Los hallazgos, publicados en Science, sugieren que bloquear N4BP2 podría limitar la inestabilidad genómica del cáncer.

La cromotripsis implica que un cromosoma se rompe en muchos fragmentos y se reensambla en el orden incorrecto, lo que permite cambios genéticos rápidos en las células cancerosas. Reconocida por primera vez hace más de diez años, este evento impulsa la progresión del cáncer, pero su desencadenante era desconocido hasta ahora. Los científicos utilizaron cribado basado en imágenes para probar nucleasas humanas en células cancerosas. N4BP2 emergió como la enzima que ingresa en micronúcleos —pequeños compartimentos formados por errores en la división celular— y fragmenta el ADN atrapado. La eliminación de N4BP2 de células de cáncer cerebral redujo drásticamente la fragmentación cromosómica, mientras que su introducción en núcleos de células sanas causó roturas. «Este descubrimiento revela finalmente la 'chispa' molecular que enciende una de las formas más agresivas de reorganización genómica en el cáncer», dijo el autor principal Don Cleveland, Ph.D., profesor de medicina celular y molecular en la Escuela de Medicina de UC San Diego y miembro del UC San Diego Moores Cancer Center. «Al encontrar qué rompe el cromosoma en primer lugar, ahora tenemos un nuevo punto de intervención actionable para ralentizar la evolución del cáncer.» El análisis de más de 10.000 genomas de cáncer mostró que una mayor actividad de N4BP2 está vinculada a más cromotripsis, reordenamientos estructurales y ADN extracromosómico (ecDNA), que promueve el crecimiento tumoral agresivo y la resistencia a la terapia. La cromotripsis aparece en aproximadamente uno de cada cuatro cánceres, casi todos los osteosarcomas y muchos cánceres cerebrales. «Estos experimentos nos mostraron que N4BP2 no solo está correlacionada con la cromotripsis. Es suficiente para causarla», dijo la primera autora Ksenia Krupina, Ph.D., postdoctorado en UC San Diego. «Esta es la primera explicación molecular directa de cómo comienza la fragmentación catastrófica de cromosomas.» El estudio destaca a N4BP2 como un objetivo de tratamiento potencial para frenar la adaptación de los tumores. Otros coautores incluyen investigadores de UC San Diego, la Universidad de Cambridge y el Wellcome Trust Sanger Institute. La financiación provino de los National Institutes of Health.

Artículos relacionados

Microscopic view of cancer cells resisting chemotherapy treatment through enzyme activation, illustrating a new scientific discovery.
Imagen generada por IA

Científicos identifican enzima de muerte celular que ayuda a las células cancerosas a sobrevivir al tratamiento

Reportado por IA Imagen generada por IA Verificado por hechos

Investigadores de la Universidad de California en San Diego informan que ciertas células cancerosas sobreviven a las terapias dirigidas mediante la activación de bajo nivel de una enzima vinculada a la muerte celular, lo que les permite soportar el tratamiento y regenerar tumores más tarde. Dado que este mecanismo de resistencia no depende de nuevas mutaciones genéticas, aparece temprano en el tratamiento y podría ofrecer un nuevo objetivo para ayudar a prevenir la recaída tumoral.

Científicos de Scripps Research han revelado cómo las células activan un sistema de reparación del ADN de emergencia cuando fallan las vías estándar, un proceso en el que dependen algunas células cancerosas para sobrevivir. Este mecanismo de respaldo, conocido como replicación inducida por roturas, es propenso a errores y podría convertirse en un objetivo para nuevas terapias contra el cáncer. Los hallazgos destacan vulnerabilidades en tumores con proteína SETX defectuosa.

Reportado por IA Verificado por hechos

Investigadores del Instituto Ruđer Bošković en Zagreb informan que la proteína CENP-E juega un papel crucial en la estabilización de los primeros enlaces entre cromosomas y microtúbulos durante la división celular, en lugar de actuar principalmente como un motor que arrastra los cromosomas a su posición. El trabajo, descrito en dos estudios en Nature Communications, revisa modelos tradicionales de congreso cromosómico al vincular la función de CENP-E con las quinasa Aurora e insinuar implicaciones para entender enfermedades marcadas por errores en la segregación cromosómica.

Un nuevo estudio genético ha identificado 331 genes esenciales para transformar células madre en células cerebrales, incluyendo un gen novedoso vinculado a trastornos del neurodesarrollo. Liderado por científicos de la Hebrew University of Jerusalem, la investigación destaca cómo las disrupciones genéticas tempranas pueden llevar a condiciones como el autismo y el retraso del desarrollo. Los hallazgos, publicados en Nature Neuroscience, también revelan patrones en la herencia de estos trastornos.

Reportado por IA Verificado por hechos

Investigadores de la Universidad de Wisconsin–Madison han demostrado que la proteína replication protein A (RPA) es esencial para la actividad de la telomerasa que ayuda a mantener telómeros largos y saludables. El trabajo, publicado en la revista Science, arroja luz sobre casos previamente inexplicados de trastornos de telómeros cortos y podría abrir nuevas vías diagnósticas para pacientes con afecciones como anemia aplásica y ciertas leucemias.

Investigadores del Instituto de Edición Génica de ChristianaCare informan que desactivar el gen NRF2 con CRISPR restauró la sensibilidad a la quimioterapia en modelos de cáncer de pulmón no pequeño escamoso y ralentizó el crecimiento tumoral, con beneficios observados incluso cuando solo una fracción de las células tumorales fueron editadas. El trabajo se publicó en línea el 13 de noviembre de 2025 en Molecular Therapy Oncology.

Reportado por IA Verificado por hechos

Científicos de la University of California, Riverside han identificado una forma previamente desconocida de daño en el ADN mitocondrial conocida como aductos de ADN glutationilado, que se acumulan a niveles dramáticamente más altos en el ADN mitocondrial que en el ADN nuclear. Las lesiones interrumpen la producción de energía y activan vías de respuesta al estrés, y los investigadores dicen que este trabajo podría ayudar a explicar cómo el ADN mitocondrial dañado contribuye a la inflamación y enfermedades como la diabetes, el cáncer y la neurodegeneración.

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar