Investigadores taiwaneses construyeron un modelo a tamaño real de un nido de oviraptor para investigar cómo incubaban sus huevos estos dinosaurios. Sus experimentos indican un método híbrido en el que intervienen el calor de los padres y la luz solar, a diferencia de las aves modernas. Este método explica el calentamiento desigual y la eclosión asíncrona en los nidos.
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Taiwán realizaron experimentos para comprender el comportamiento de anidación de los oviraptor, según se detalla en un estudio publicado en Frontiers in Ecology and Evolution. Recrearon un nido basado en Heyuannia huangi, una especie de oviraptor de hace 70 a 66 millones de años en la actual China. El dinosaurio medía alrededor de 1,5 metros de largo y pesaba unos 20 kg, con huevos dispuestos en anillos dobles en nidos semiabiertos. El modelo utilizaba espuma de poliestireno para el torso, un armazón de madera, algodón, papel de burbujas y tela para los tejidos, además de huevos de resina que imitaban los fósiles. Las simulaciones de transferencia de calor y las pruebas físicas evaluaron las variaciones de temperatura en distintas condiciones con y sin el adulto incubador presente. En entornos más fríos, los huevos del anillo exterior mostraron diferencias de hasta 6 °C, lo que podría provocar que los huevos del mismo nido eclosionaran en momentos escalonados. En entornos más cálidos, la diferencia se redujo a 0,6 °C, lo que sugiere que la luz solar puede equilibrar el calor. El Dr. Tzu-Ruei Yang, autor principal, declaró: "Demostramos que la diferencia en los patrones de eclosión de los oviraptor fue inducida por la posición relativa del adulto incubador respecto a los huevos". El primer autor, Chun-Yu Su, añadió: 'Obtuvimos una estimación de la eficiencia de incubación de los oviraptores, que es muy inferior a la de las aves modernas'. La disposición de los anillos impedía la incubación por contacto total como en las aves, lo que llevaba a una coincubación con el calor ambiental. Yang señaló: 'El calor del sol probablemente importaba mucho más que el calor del suelo'. El equipo advierte que los resultados utilizan condiciones modernas, a diferencia del Cretácico Superior, y que los oviraptores probablemente tenían periodos de incubación más largos. Este trabajo pone de relieve distintas estrategias de cría adaptadas al entorno.