El CEO de Fórmula 1, Stefano Domenicali, elogió el emocionante Gran Premio de China 2026 en Shanghái como un éxito, con gradas abarrotadas de más de 230.000 aficionados pese a las críticas a las nuevas regulaciones. Charles Leclerc y Lewis Hamilton de Ferrari protagonizaron intensas batallas por posiciones de podio en uno de los coches más fuertes del equipo en años.
Tras la victoria uno-dos de Mercedes con Kimi Antonelli y George Russell al frente, el Gran Premio de China 2026 mostró una acción dramática que complació al CEO de F1, Stefano Domenicali, fan de toda la vida de Imola. Más de 230.000 espectadores llenaron las gradas del Circuito Internacional de Shanghái, conteniendo el aliento ante el drama en pista incluso mientras pilotos como Max Verstappen criticaban las exigencias de gestión de energía 'antinaturales' de la nueva fórmula. El trazado de Shanghái ocultó problemas evidentes en Melbourne, permitiendo adelantamientos inusuales —más allá del rebufo tradicional— como batallas tácticas que involucraban estrategias de batería hacia la horquilla. Lando Norris comentó que, aunque el factor de 'quién tiene las pelotas más grandes' se ha reducido, la abundancia de acción hizo que los adelantamientos fueran menos memorables individualmente pero más entretenidos en general. Aunque no perfecto, la carrera superó al año anterior en captar la atención de audiencias en un mundo distraído. Domenicali equilibra su pasión como fan con las responsabilidades de CEO, valorando la retroalimentación de los pilotos mientras prioriza adaptaciones para mantener a F1 relevante.