Astrónomos descubren nube de materia oscura sin estrellas Cloud-9

Usando el Telescopio Espacial Hubble, los astrónomos han identificado Cloud-9, una nube rica en gas dominada por materia oscura sin estrellas, que marca el primer ejemplo confirmado de una galaxia fallida. Esta reliquia del universo temprano ofrece claves sobre la evolución cósmica y las estructuras de materia oscura. El hallazgo confirma predicciones sobre nubes de hidrógeno sin estrellas conocidas como RELHICs.

Los astrónomos han desvelado Cloud-9, un peculiar objeto cósmico observado mediante el Telescopio Espacial Hubble. Esta nube, rica en gas de hidrógeno neutro y dominada por materia oscura, no contiene absolutamente ninguna estrella, lo que la convierte en un ejemplo paradigmático de «galaxia fallida», un bloque de construcción primordial que nunca activó la formación de estrellas. «Esta es la historia de una galaxia fallida», explicó Alejandro Benitez-Llambay, investigador principal de la Universidad Milano-Bicocca en Milán, Italia. «En la ciencia, solemos aprender más de los fracasos que de los éxitos. En este caso, el hecho de no ver estrellas es lo que demuestra que la teoría es correcta». Clasificada como una Nube de H I Limitada por la Reionización (RELHIC), Cloud-9 representa un tipo de objeto predicho desde hace tiempo pero esquivo de las primeras etapas del universo. El miembro del equipo Andrew Fox, de AURA/STScI para la Agencia Espacial Europea, la describió como «una ventana al Universo oscuro», señalando que la materia oscura constituye la mayor parte de la masa del universo, pero es difícil de detectar por no emitir luz. El descubrimiento de la nube comenzó hace tres años con un estudio de radio utilizando el Telescopio Esférico de Apertura de Quinientos Metros (FAST) de China en Guizhou. Las confirmaciones llegaron del Telescopio de Green Bank y el Very Large Array en Estados Unidos. La Cámara Avanzada para Sondeos de Hubble descartó entonces cualquier estrella oculta, como enfatizó la autora principal Gagandeep Anand, del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore: «Con Hubble... podemos confirmar que no hay nada ahí». Ubicada cerca de la galaxia espiral Messier 94 (M94), Cloud-9 se extiende unos 4900 años luz en hidrógeno neutro, con una masa de gas equivalente a aproximadamente 1 millón de masas solares. El equilibrio entre la presión del gas y la gravedad sugiere que la masa total, mayoritariamente materia oscura, alcanza alrededor de 5000 millones de masas solares. Su forma compacta y casi esférica la distingue de nubes de hidrógeno más grandes e irregulares cerca de la Vía Láctea. Las RELHICs como Cloud-9 preservan las condiciones del universo temprano, sin verse afectadas por la formación estelar. Destacan cuánto del cosmos queda más allá de la luz estelar observable. Como señaló Rachael Beaton, de STScI: «Entre nuestros vecinos galácticos, podría haber algunas casas abandonadas por ahí». Este hallazgo, detallado en un artículo de 2025 en Astrophysical Journal Letters, avanza en el conocimiento sobre la formación de galaxias y la dinámica de la materia oscura. Futuros estudios podrían revelar más reliquias de este tipo, profundizando en la comprensión de la arquitectura oculta del universo.

Artículos relacionados

Astrónomos que utilizan el Telescopio Espacial Hubble de la NASA han identificado una galaxia tenue llamada CDG-2, situada a 300 millones de años luz en el cúmulo de Perseo, que está compuesta casi enteramente de materia oscura. El descubrimiento se basó en la detección de cuatro cúmulos globulares en lugar de las estrellas tenues de la galaxia. Este hallazgo resalta el papel de la materia oscura en las galaxias de baja luminosidad superficial.

Reportado por IA

Astrónomos han identificado lo que parece ser una nube masiva de materia oscura a unos 3.000 años luz de nuestro sistema solar. Utilizando observaciones de púlsares, un equipo liderado por Sukanya Chakrabarti detectó efectos gravitatorios que sugieren un objeto 60 millones de veces la masa del sol. Esto podría ser el primer sub-halo de este tipo encontrado en la Vía Láctea.

Astrónomos han propuesto que un agujero negro inusualmente grande en una galaxia de hace 13.000 millones de años podría ser un remanente primordial del amanecer del universo. Detectado por el James Webb Space Telescope, el agujero negro tiene 50 millones de veces la masa del sol pero carece de estrellas circundantes, desafiando las teorías tradicionales de formación. Simulaciones detalladas indican que podría haber originado de fluctuaciones de densidad tras el Big Bang.

Reportado por IA

Astrónomos han observado directamente el colapso de una estrella masiva en la Galaxia de Andrómeda en un agujero negro sin explotar como supernova. La estrella, conocida como M31-2014-DS1, desapareció durante varios años, dejando atrás restos brillantes detectables en luz infrarroja. Este evento proporciona información detallada sobre la formación de agujeros negros estelares.

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar