El famoso inversor Michael Burry ha aclarado que no está apostando contra las acciones de Tesla, a pesar de haberlas calificado recientemente como 'ridículamente sobrevaloradas'. Esto se produce mientras el fabricante de vehículos eléctricos publicaba estimaciones de entregas inusualmente débiles para el cuarto trimestre y todo el año 2025. La postura de Burry resalta los desafíos de vender en corto la volátil acción.
Michael Burry, conocido por su papel en 'The Big Short', respondió a una consulta en X el 31 de diciembre de 2025, afirmando simplemente: 'No estoy en corto'. Esta negación siguió a su publicación en Substack a principios de esa semana, donde escribió: 'Las ventas de Tesla caen. Es una acción ridículamente sobrevalorada', y advirtió que 'venderla en corto ha sido peligroso y las puts son caras'.
El anuncio de Tesla sobre su propia compilación de estimaciones de entregas de analistas inquietó a los inversores. La compañía proyectó 422.850 vehículos para el cuarto trimestre, un 15% menos que el año anterior. Para todo el año 2025, las estimaciones promediaron alrededor de 1,6 millones de entregas, lo que representa una caída del 8% respecto a 2024 y prepara un segundo declive anual consecutivo. Las entregas sirven como principal indicador de ventas de Tesla, aunque la métrica no está definida con precisión en las comunicaciones a accionistas.
La noticia contribuyó a que las acciones de Tesla bajaran el lunes 30 de diciembre, en medio de actualizaciones desalentadoras sobre la oferta. Las acciones habían alcanzado un precio de cierre récord de 489,88 dólares el 16 de diciembre, pero cotizaban alrededor de 453 dólares por acción a la tarde del miércoles. Burry había tomado previamente una posición corta de 530 millones de dólares contra Tesla en mayo de 2021, según se reveló en un archivo 13F, pero la cerró meses después.
Otros destacados vendedores en corto comparten una cautela similar. Danny Moses, otra figura de 'The Big Short', cerró su posición en Tesla en 2024 y dijo que necesitaría ver una desaceleración mayor en el crecimiento de beneficios antes de considerar apostar contra acciones tecnológicas de gran capitalización. Porter Collins, un socio, describió a Tesla como una 'acción meme' impulsada por la especulación minorista y la admiración por Elon Musk.
Tesla enfrenta presiones por ventas más lentas, competencia intensificada —particularmente de fabricantes chinos de VE— y volatilidad ligada a las actividades políticas de Musk. A pesar de esto, la valoración de la acción sigue dependiendo de perspectivas futuras como robotaxis y autonomía.