Investigadores de la Universidad de Kansas han descubierto un error de larga data en la clasificación de una especie de rana venenosa de Perú. La rana, descrita originalmente en 1999 basándose en una fotografía, se vinculó al espécimen preservado equivocado, lo que llevó a su identificación errónea durante más de dos décadas. La corrección la reclasifica como una variante de una especie existente.
En 1999, un investigador describió una nueva especie de rana venenosa, Dendrobates duellmani, utilizando una fotografía de un ejemplar de colores brillantes del bosque tropical peruano cerca de la frontera con Ecuador. El ejemplar se guardaba en la colección de herpetología de la Universidad de Kansas y se le asignó el número de catálogo KU 221832 como holotipo: el ejemplo preservado clave que define la especie. Sin embargo, se produjo una confusión: el investigador solicitó el número de catálogo en lugar del espécimen físico y recibió el equivocado, que pertenecía a una rana marrón en vez de la vibrante de la foto. El error persistió hasta hace poco, cuando herpetólogos visitantes examinaron el supuesto holotipo en el Biodiversity Institute and Natural History Museum. «Examinaron el espécimen con el número descrito y se dieron cuenta: esto no es. La rana es muy colorida y la numerada era marrón», dijo Ana Motta, autora principal y responsable de la colección de herpetología. Motta y su equipo investigaron notas de campo, registros fotográficos y documentación histórica para rastrear el espécimen correcto. Descubrieron que la foto original correspondía a un número de catálogo diferente, resolviendo la discrepancia. Sus hallazgos, publicados en la revista Zootaxa en 2025, reclasifican Dendrobates duellmani como una variante de color de la rana venenosa amazónica, Ranitomeya ventrimaculata. «Las cosas que lucen diferentes morfológicamente pueden ser la misma especie genéticamente», explicó Motta. «Las poblaciones tienen diferentes coloraciones, pero no están aisladas reproductivamente. Comparten mucha genética». Este caso pone de relieve la importancia de los holotipos en la taxonomía. «El holotipo es el espécimen que representa la especie», señaló Motta, enfatizando cómo permite a científicos de todo el mundo comparar y verificar identificaciones. En una era de pérdida rápida de biodiversidad, el incidente subraya la necesidad de especímenes físicos verificables por encima de fotos solas. «Tener el espécimen es la única forma de reproducir o verificar datos», añadió. Motta, que gestiona la cuarta colección de herpetología más grande del mundo, describió la resolución como un rompecabezas gratificante que revela la naturaleza dinámica de las colecciones de museos.