La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la FDA recomiendan refrigerar los huevos para prevenir la contaminación por Salmonella y prolongar su frescura. Aunque muchos los dejan a temperatura ambiente, el almacenamiento frío reduce riesgos de intoxicación alimentaria. El lugar ideal es en una zona de temperatura constante, no en la puerta del refrigerador.
Los huevos son un alimento básico en las despensas mexicanas, usados en platillos como chilaquiles o hot cakes. Sin embargo, su almacenamiento genera debate: ¿refrigerarlos o no? La Profeco indica que, al llegar del supermercado, donde suelen venderse a temperatura ambiente, deben colocarse en el refrigerador para mantener una temperatura fría constante.
La FDA coincide, explicando que esto evita la intoxicación por Salmonella, una bacteria que puede estar en la cáscara y multiplicarse a temperatura ambiente, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Healthline añade que la refrigeración no elimina las bacterias, pero limita su crecimiento y previene su entrada por la cáscara. Si los huevos ya estaban refrigerados, no se deben sacar, ya que la condensación facilita la penetración bacteriana.
Los síntomas de una infección por Salmonella incluyen diarrea, fiebre, calambres abdominales y vómitos, apareciendo de 12 a 72 horas después de la exposición, de acuerdo con la FDA. La Mayo Clinic señala que la mayoría se recupera en días sin tratamiento, aunque puede causar deshidratación grave en algunos casos.
Para un almacenamiento óptimo, la Profeco y Healthline desaconsejan la puerta del refrigerador, donde las aperturas causan fluctuaciones de temperatura y condensación, fomentando bacterias. El ingeniero bioquímico Rafael Carbajal sugiere colocarlos en un recipiente al fondo del electrodoméstico, en su empaque original, sin lavarlos antes.
En el refrigerador, duran de tres a cinco semanas desde la fecha de empaque, según el USDA, aunque la FDA recomienda usarlos en las primeras tres semanas para mejor calidad. Para verificar frescura, la Profeco dice que si la clara se desparrama acuosa al romperlo, ya no está fresco. Los huevos congelados, sin cáscara y batidos, duran hasta un año. Los cocidos deben consumirse en una semana y refrigerarse inmediatamente.