Un nuevo análisis de especies de primates indica que el comportamiento sexual del mismo sexo puede fortalecer los lazos sociales y el éxito reproductivo, particularmente en entornos desafiantes. Investigadores del Imperial College London examinaron datos de 59 especies, encontrando una mayor prevalencia en áreas con escasez de alimento o riesgos de depredación. Los hallazgos desafían las suposiciones de que tal comportamiento es no adaptativo.
El comportamiento sexual del mismo sexo es común entre los primates, observado en simios y monos, y un estudio reciente propone que cumple un propósito evolutivo al ayudar en la escalada social e incrementar el número de descendientes. Publicado en Nature Ecology & Evolution, la investigación de Vincent Savolainen y colegas del Imperial College London analizó la prevalencia en 59 especies de primates, asociándola con estresores ambientales como condiciones secas, escasez de alimento y alta presión de depredación, así como estructuras sociales complejas. El estudio se basa en observaciones de que tal comportamiento ocurre en al menos 1.500 especies animales, desde insectos hasta bonobos, y en el 80 por ciento de las 20 especies de mamíferos estudiadas de cerca a lo largo del tiempo. Por ejemplo, en un estudio a largo plazo de macacos rhesus en Cayo Santiago, Puerto Rico, tres cuartas partes de los machos participan en interacciones del mismo sexo, según informó el equipo de Savolainen en 2023. «El comportamiento del mismo sexo es, si quieres, una moneda que puedes usar para navegar en estas sociedades», explicó Savolainen. Su coautora, Chloë Coxshall, añadió: «El comportamiento del mismo sexo puede facilitar una mejor cooperación y cohesión al fortalecer los lazos sociales, lo cual es particularmente importante en estos entornos estresantes». Aunque el análisis sugiere adaptabilidad —volviéndose más común bajo estrés en lugar de menos—, los investigadores enfatizan que los vínculos directos con la aptitud, como un mayor número de descendientes, requieren más pruebas. Savolainen planea investigar esto en macacos. El trabajo aborda el «paradigma darwiniano» de por qué persisten comportamientos aparentemente no reproductivos, proponiendo que construyen coaliciones para un mejor acceso a hembras. Para los humanos, los hallazgos pueden explicar la commonidad del comportamiento pero no informan juicios morales, evitando la falacia naturalista. El DOI del artículo es 10.1038/s41559-025-02945-8.