Investigadores australianos han informado de resultados positivos de un ensayo clínico de fase II de un nuevo fármaco basado en carbohidratos para tratar la sepsis. El ensayo, con 180 pacientes en China, demostró la capacidad del fármaco para reducir la gravedad de la condición. Este desarrollo ofrece esperanza para la primera terapia dirigida contra una de las principales causas de muertes globales.
La sepsis, una respuesta potencialmente mortal a la infección que puede llevar al fallo orgánico, causa millones de vidas anualmente y sigue sin un tratamiento específico. Un nuevo fármaco experimental, STC3141, desarrollado de forma colaborativa por equipos del Institute for Biomedicine and Glycomics de la Griffith University y The Australian National University, ha mostrado resultados alentadores para abordar esta laguna. El ensayo de fase II, realizado por Grand Pharmaceutical Group Limited en China, incluyó a 180 pacientes diagnosticados con sepsis. Administrado mediante infusión a través de una cánula, STC3141 se dirige a la liberación excesiva de moléculas biológicas que alimentan la inflamación y el daño orgánico durante la afección. «El ensayo cumplió los objetivos clave que indican que el candidato a fármaco tuvo éxito en reducir la sepsis en humanos», dijo el profesor distinguido Mark von Itzstein, investigador principal del proyecto. La sepsis surge cuando el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada a una infección, dañando los propios tejidos del cuerpo. «Cuando la sepsis no se reconoce a tiempo y se trata de inmediato, puede llevar a un choque séptico, fallo multiorgánico y muerte», explicó von Itzstein. A diferencia de los enfoques actuales que solo controlan los síntomas, esta terapia de molécula pequeña busca revertir directamente el daño orgánico. Con el éxito del ensayo, Grand Pharma planea avanzar a un estudio de fase III para confirmar la eficacia a mayor escala. «Se espera que el tratamiento llegue al mercado en unos pocos años, salvando potencialmente millones de vidas», añadió von Itzstein. El profesor Paul Clarke, director ejecutivo del Institute for Biomedicine and Glycomics, expresó su entusiasmo: «Estoy encantado de ver los resultados del ensayo, que busca en última instancia salvar vidas». Este avance subraya los esfuerzos continuos en investigación translacional para abordar grandes desafíos sanitarios a nivel mundial.