Según la Asociación China de Fabricantes de Automóviles, los fabricantes chinos vendieron más de 2,6 millones de vehículos eléctricos en mercados extranjeros el año pasado, un aumento del 104 % respecto al año anterior. Como principal productor mundial de VE, China se beneficia de bajos costes de producción y tecnologías avanzadas de baterías que hacen que sus vehículos sean altamente competitivos a nivel global. Sin embargo, el crecimiento de las exportaciones ahora se enfrenta a una desaceleración.
La Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM) informó el miércoles que los fabricantes chinos exportaron más de 2,6 millones de vehículos eléctricos a mercados extranjeros en 2025, lo que representa un aumento del 104 % respecto al año anterior. Este aumento se atribuye a las ventajas de China en costes de producción bajos y tecnologías avanzadas de baterías. «China ha ganado una ventaja gracias a los bajos costes de producción y tecnologías avanzadas de baterías, lo que hace que sus VE sean altamente competitivos a nivel global», dijo Gary Ng Cheuk-yan, economista senior de Natixis Corporate and Investment Bank. David Zhang, secretario general de la Asociación Internacional de Ingeniería de Vehículos Inteligentes con sede en Shanghái, explicó que las ventajas en costes provienen de la cadena de suministro dominante de China, y señaló que los fabricantes de automóviles europeos también dependen de las exportaciones chinas de componentes como baterías. Aunque las exportaciones se duplicaron en 2025, los fabricantes chinos de VE ahora se enfrentan a una desaceleración en el crecimiento. Esto podría estar relacionado con barreras comerciales internacionales, aunque los datos no lo detallan. Mercados como la Unión Europea, EE.UU. y Alemania, mencionados en palabras clave relacionadas, podrían desempeñar un papel. Esta situación pone de relieve las oportunidades y desafíos para la industria de VE de China en su expansión global.