Un gran estudio del Reino Unido indica que las estatinas reducen los riesgos de muerte y eventos cardíacos para adultos con diabetes tipo 2, independientemente de su riesgo cardiovascular previsto. Los beneficios aparecieron incluso entre individuos de bajo riesgo, cuestionando las guías actuales de prescripción. Los efectos secundarios siguieron siendo mínimos.
Investigadores de la Universidad de Hong Kong analizaron registros médicos de la base de datos IQVIA Medical Research Data UK para evaluar el impacto de la terapia con estatinas en la prevención primaria en pacientes con diabetes tipo 2. El estudio incluyó adultos de 25 a 84 años que no tenían enfermedad cardíaca grave previa ni problemas hepáticos significativos en la línea base. Los participantes fueron seguidos durante hasta 10 años, comparando a quienes iniciaron estatinas con aquellos que no lo hicieron, estratificados por estimaciones de riesgo cardiovascular a 10 años. Los resultados mostraron ventajas consistentes en todos los grupos de riesgo. Los usuarios de estatinas experimentaron una mortalidad por todas las causas reducida y menos eventos cardiovasculares adversos mayores, incluidos infartos y derrames cerebrales. Esto se mantuvo incluso en la categoría de bajo riesgo, donde la probabilidad de enfermedad cardíaca a corto plazo parecía mínima. Tales hallazgos desafían la dependencia convencional de umbrales de riesgo para decidir prescripciones de estatinas, sugiriendo que una aplicación más amplia podría prevenir más complicaciones en pacientes con diabetes. Los datos de seguridad reforzaron el perfil de la terapia: un ligero aumento en miopatía, o problemas musculares como dolor, ocurrió en un grupo de riesgo, pero los problemas hepáticos no mostraron aumento. En general, los efectos secundarios resultaron raros y leves. El trabajo, publicado en Annals of Internal Medicine, insta a los clínicos a considerar estos beneficios para todos los adultos elegibles con diabetes tipo 2, extendiendo potencialmente el cuidado preventivo más allá de los casos de alto riesgo. Esta investigación destaca el papel de las estatinas en la gestión de las amenazas cardiovasculares elevadas inherentes a la diabetes tipo 2, donde el alto colesterol LDL contribuye a obstrucciones arteriales. Al abordar debates sobre el tratamiento en bajo riesgo, podría influir en futuras guías para priorizar la longevidad y la evitación de eventos en una base de pacientes más amplia.