Un ensayo aleatorizado demostró que los adultos con prediabetes no experimentaron cambios negativos en el control del azúcar en sangre ni en la función de la insulina tras consumir carne de res a diario durante un mes. Los hallazgos coincidieron con los resultados obtenidos con una dieta basada en carne de ave.
Los investigadores llevaron a cabo el estudio cruzado con 24 adultos que presentaban sobrepeso u obesidad y prediabetes. Los participantes siguieron dos dietas de 28 días, una con entre 6 y 7 onzas (aprox. 170-200 gramos) de carne de res al día y otra con carne de ave, separadas por un periodo de lavado. Las comidas incluían platos como fajitas, hamburguesas y salteados preparados con la carne asignada.