Bethesda ha respondido a las críticas recibidas por la tecnología DLSS 5 de Nvidia, asegurando a los jugadores que su implementación en Starfield será totalmente opcional y estará bajo el control de los artistas. La tecnología, presentada en Starfield y Resident Evil Requiem, suscitó numerosas críticas por sus alteraciones visuales. Bethesda ha declarado que se trata de un primer vistazo en el que se prevén más ajustes.
Nvidia presentó DLSS 5, descrito como un "gran avance en la fidelidad visual de los juegos impulsado por la IA", el 16 de marzo de 2026, según los informes del 17 de marzo. La tecnología incluye un filtro de escalado opcional que altera los rostros y la iluminación de los personajes, por ejemplo, agrandando los labios y maquillando a Grace Ashcroft, de Resident Evil Requiem, y afectando a los efectos visuales de Starfield y Leon S. Kennedy, de Resident Evil Requiem. Las reacciones en Internet han sido mayoritariamente negativas, con comentarios como "No, a la mierda tu emoción y a la mierda esta bazofia" y "Esto es Nvidia cagándose en los juegos como forma de arte. Los juegos son arte. Esto no lo es". En las redes sociales proliferaron los memes que comparaban los efectos antes y después. Bethesda Game Studios respondió al análisis de Digital Foundry sobre X, declarando: "Apreciamos su entusiasmo y análisis de la nueva iluminación DLSS 5 aquí. Este es un primer vistazo, y nuestros equipos artísticos seguirán ajustando la iluminación y el efecto final para que tenga el aspecto que creemos que funciona mejor para cada juego. Todo esto estará bajo el control de nuestros artistas, y será totalmente opcional para los jugadores." Todd Howard calificó el efecto en Starfield de "asombroso". Nvidia se hizo eco de ello en sus comentarios de YouTube, señalando que los desarrolladores tienen "un control artístico completo y detallado sobre los efectos de DLSS 5" a través de funciones del SDK como la intensidad, la gradación del color y el enmascaramiento. Jensen Huang afirma que DLSS 5 reinventa los gráficos por ordenador 25 años después de los sombreadores programables.