Una mandíbula de 2,6 millones de años descubierta en la región de Afar, en Etiopía, marca el primer fósil conocido del homínino robusto Paranthropus de esa área. Encontrada a unos 1.000 kilómetros al norte de sitios previos, la muestra sugiere que este pariente humano temprano era más adaptable y estaba más extendido de lo pensado anteriormente. Liderado por el paleoantropólogo de la Universidad de Chicago Zeresenay Alemseged, el descubrimiento desafía las visiones arraigadas sobre la competencia y evolución de los homíninos.
El fósil, una mandíbula parcial del área de investigación Mille-Logya, tiene 2,6 millones de años y se encuentra entre los especímenes de Paranthropus más antiguos. Anteriormente, no había fósiles de Paranthropus en Afar, pese a los abundantes restos de otros homíninos como Ardipithecus, Australopithecus y Homo. Esta laguna había desconcertado a los investigadores, llevando a algunos a especular que Paranthropus estaba limitado a regiones sureñas por una dieta especializada o incapacidad para competir con especies de Homo más versátiles. Alemseged, profesor Donald N. Pritzker de Biología y Anatomía Organismal, descarta esas ideas. «Nada de eso era cierto: Paranthropus estaba tan extendido y versátil como Homo y el nuevo hallazgo muestra que su ausencia en Afar era un artefacto del registro fósil», declaró. El equipo recuperó fragmentos del sitio y los analizó con escaneo micro-CT de alta resolución en Chicago, revelando detalles de la estructura de la mandíbula. «Es un nexo notable: una tecnología ultramoderna aplicada a un fósil de 2,6 millones de años para contar una historia común a todos nosotros», señaló Alemseged. El hallazgo indica que Paranthropus, conocido como el 'rompenueces' por sus mandíbulas masivas y molares con esmalte grueso, podía explotar diversas fuentes de alimento y coexistir con miembros tempranos de Homo. Este descubrimiento amplía la comprensión de la evolución de los homíninos tras la separación humanos-simios hace unos 7 millones de años. Plantea una reevaluación de las dinámicas competitivas entre grupos: bípedos facultativos como Ardipithecus, bípedos habituales como Australopithecus, bípedos obligados en Homo y formas robustas como Paranthropus. «El nuevo descubrimiento nos da pistas sobre las ventajas competitivas de cada grupo, el tipo de dieta que consumían, las adaptaciones musculares y esqueléticas que tenían», explicó Alemseged. La investigación, aprobada por autoridades etíopes y financiada por la familia Hearst y la Universidad de Chicago, aparece en el número de enero de 2026 de Nature bajo el título «First Afar Paranthropus fossil expands the distribution of a versatile genus». Coautores incluyen a Fred Spoor, Denné Reed y otros.