El director de Ford Performance, Mark Rushbrook, ha expresado su apoyo a un posible regreso de los motores V8 a la Fórmula 1. Los comentarios surgen en medio de las conversaciones actuales sobre las futuras regulaciones que podrían alejarse de la electrificación pesada.
La postura de Ford se alinea con las declaraciones recientes del CEO de la F1, Stefano Domenicali, y del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem. Durante el receso de abril, Domenicali señaló que las reglas futuras podrían favorecer un V8 que funcione con combustibles sostenibles y con un componente eléctrico más pequeño. Ben Sulayem afirmó en Miami que el regreso de un V8 es solo cuestión de tiempo, con el objetivo puesto en 2031 o posiblemente antes.