Ferrari sorprendió al paddock de la Fórmula 1 con una novedosa característica aerodinámica en su SF-26 durante el segundo test de pretemporada 2026 en Baréin el miércoles. El pequeño alerón, posicionado delante del tubo de escape y conocido como FTM, aprovecha el flujo de gases de escape para ganancias de rendimiento, incluso a bajas velocidades. Este diseño cumple con las regulaciones pero plantea desafíos para que los rivales lo repliquen.
El segundo test de pretemporada 2026 en Baréin comenzó el miércoles, con los equipos desplazando el foco hacia el rendimiento aerodinámico en lugar del análisis de la unidad de potencia. Ferrari lideró esta tendencia al desvelar una SF-26 modificada, con un apéndice aerodinámico rectangular detrás del tubo de escape. Mientras Charles Leclerc salía a la pista de Sakhir en la sesión matutina, el dispositivo atrajo inmediatamente la atención de los competidores, antes de la sesión vespertina de Lewis Hamilton. Conocido como FTM dentro de la Scuderia, el flap tiene un doble propósito: aumentar el stall del alerón trasero en rectas y generar presión negativa detrás del difusor. Esta innovación aprovecha las unidades de potencia 2026, donde el motor de combustión interna actúa como generador eléctrico para recargar la batería, manteniendo altas revoluciones V6 y flujo de escape constante incluso en curvas de media y baja velocidad. Los límites reglamentarios permiten dispositivos aerodinámicos dentro de 60 mm del eje trasero, pero típicamente impiden extensiones más allá del final del escape. Los ingenieros de Ferrari lo eludieron reposicionando el diferencial lo más atrás posible, utilizando el espacio bajo la estructura deformable. El área trasera fue diseñada desde el inicio de la SF-26 para alojar el FTM, y el coche apareció con pintura flow-viz para validar datos de simulación contra condiciones reales. Los expertos señalan que confirmar los beneficios del FTM requeriría a los rivales rediseños significativos de sus cajas de cambios y mecánica interna, haciendo la replicación difícil o imposible sin grandes revisiones. Esto posiciona la actualización como una ventaja estratégica para Ferrari, potencialmente allanando el camino para más desarrollos en el área.