Tras recientes ajustes en la cadena de suministro como la reducción del contrato de L&F, Tesla ha recortado su acuerdo de cátodos para baterías 4680 con LG Energy Solutions de 2900 millones de dólares a 7000 dólares, según Reuters. La débil demanda del Cybertruck socava la economía de alto volumen de la celda, amenazando los planes de producción de la Gigafactory de Texas y el próximo Cybercab.
Según un informe de Reuters del 29 de diciembre de 2025, Tesla redujo su contrato de material de cátodo con LG Energy Solutions, pausando de facto las rampas de producción de celdas 4680.
La 4680 depende de los volúmenes del Cybertruck para obtener ventajas de costo, pero las ventas están muy por detrás de los objetivos. Tesla planeaba 250.000 unidades anuales en Giga Texas, pero las proyecciones para 2024 son de alrededor de 40.000 y para 2025 solo 20.000, lo que bloquea las economías de escala.
Esto afecta ambiciones más amplias: la integración de la 4680 estaba prevista para Cybercab, y la baja utilización pone en riesgo la eficiencia de Giga Texas y la integración vertical de Tesla.
En la industria en general, la expiración de subsidios en EE.UU. genera cautela. LG afronta impactos en sus ganancias por contratos cancelados, mientras que SK On abandonó un proyecto en EE.UU. con Ford. El cambio favorece inversiones guiadas por la demanda sobre construcciones especulativas.
Para Tesla, los recortes preservan liquidez a corto plazo, pero frenan el avance de la 4680, lo que podría llevar a cambios en la estrategia de baterías.