Split-image illustration contrasting healthy (whole grains, plants, unsaturated fats) vs. unhealthy (refined carbs, animal fats) low-carb and low-fat diets, highlighting heart disease risk reduction from food quality per recent study.
Split-image illustration contrasting healthy (whole grains, plants, unsaturated fats) vs. unhealthy (refined carbs, animal fats) low-carb and low-fat diets, highlighting heart disease risk reduction from food quality per recent study.
Imagen generada por IA

Estudio vincula beneficios cardíacos de dietas bajas en carbohidratos y grasas a la calidad de los alimentos, no a recortes de macronutrientes

Imagen generada por IA
Verificado por hechos

Un análisis de larga duración de casi 200.000 profesionales de la salud de EE.UU. encontró que tanto los patrones alimenticios bajos en carbohidratos como bajos en grasas se asociaron con un menor riesgo de enfermedad coronaria cuando enfatizaban alimentos de alta calidad como granos integrales, fuentes vegetales y grasas insaturadas. Las versiones de estas dietas basadas en carbohidratos refinados y grasas y proteínas de origen animal se asociaron con mayor riesgo, según un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC).

Los investigadores analizaron datos de 198.473 participantes en tres cohortes: el Nurses’ Health Study, Nurses’ Health Study II y el Health Professionals Follow-up Study. Los participantes fueron seguidos durante 5.248.916 años-persona, en los que se documentaron 20.033 casos de enfermedad coronaria (CHD) durante ese período. El seguimiento fue de 5.248.916 años-persona, durante los cuales se documentaron 20.033 casos de enfermedad coronaria (CHD). los participantes fueron seguidos durante 5.248.916 años-persona, durante los cuales se documentaron 20.033 casos de enfermedad coronaria (CHD). la ingesta dietética se evaluó utilizando cuestionarios de frecuencia alimentaria, y el equipo construyó múltiples sistemas de puntuación para distinguir entre diferentes tipos de dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas en función de las fuentes y la calidad de los macronutrientes, como alimentos de origen vegetal frente a animal y granos integrales frente a carbohidratos refinados. los patrones más saludables de ambas dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas, con mayor contenido de alimentos vegetales, granos integrales y grasas insaturadas, se asociaron con un menor riesgo de CHD. En contraste, las versiones menos saludables caracterizadas por carbohidratos refinados y mayor ingesta de grasas y proteínas de origen animal se asociaron con un mayor riesgo de CHD. “Nuestros hallazgos destacan que no se trata simplemente de reducir carbohidratos o grasas, sino de la calidad de los alimentos que las personas eligen para construir esas dietas”, dijo Zhiyuan Wu, investigador postdoctoral en la Harvard T.H. Chan School of Public Health y autor principal del estudio. El estudio también vinculó patrones dietéticos de mayor calidad con perfiles cardiometabólicos más favorables, incluyendo niveles más bajos de triglicéridos, mayor colesterol HDL y niveles más bajos de proteína C-reactiva de alta sensibilidad, un marcador de inflamación. Los investigadores informaron que los análisis metabolómicos produjeron patrones de biomarcadores consistentes con las puntuaciones de dietas más saludables. Wu dijo que los resultados pueden ayudar a explicar por qué investigaciones anteriores sobre dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas han producido hallazgos mixtos, señalando que las personas pueden seguir estos patrones alimenticios de maneras muy diferentes, desde dietas centradas en verduras y granos integrales hasta aquellas que dependen en gran medida de granos refinados, alimentos procesados y grasas animales. Los autores advirtieron que los resultados se basan en datos dietéticos autorreportados, lo que puede introducir errores de medición, y que las cohortes consisten principalmente en profesionales de la salud, lo que puede limitar la generalización de los hallazgos a la población general. También dijeron que los hallazgos deben interpretarse dentro de los rangos de ingesta de macronutrientes observados en el estudio y pueden no aplicarse a enfoques dietéticos más extremos como las dietas cetogénicas. “Estos resultados sugieren que las dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas saludables pueden compartir vías biológicas comunes que mejoran la salud cardiovascular”, añadió Wu. Harlan M. Krumholz, MD, editor en jefe de JACC, dijo que los hallazgos refuerzan un mensaje más amplio: “Los hallazgos muestran que lo que más importa para la salud cardíaca es la calidad de los alimentos que las personas comen. Ya sea que una dieta sea baja en carbohidratos o en grasas, enfatizar alimentos de origen vegetal, granos integrales y grasas saludables se asocia con mejores resultados cardiovasculares.”

Qué dice la gente

Las reacciones en X al estudio de JACC afirman que la calidad de los alimentos en dietas bajas en carbohidratos y grasas, enfatizando granos integrales, proteínas vegetales y grasas insaturadas, está vinculada a un menor riesgo de enfermedad coronaria, mientras que los carbohidratos refinados y las grasas animales lo aumentan. Cuentas oficiales de cardiología y expertos como Eric Topol destacaron la evidencia metabolómica que respalda estos patrones. Las discusiones enfatizan la nutrición personalizada enfocada en fuentes de alta calidad sobre recortes estrictos de macros.

Artículos relacionados

Split-image illustration of Mediterranean vs low-fat vegan meals with scale showing greater vegan weight loss from trial study.
Imagen generada por IA

Dieta vegana baja en grasas vinculada a mayor pérdida de peso que el patrón mediterráneo en análisis de ensayo

Reportado por IA Imagen generada por IA Verificado por hechos

Un análisis secundario de un ensayo clínico aleatorizado informa que una dieta vegana baja en grasas se asoció con mayor pérdida de peso que una dieta mediterránea, incluso cuando el menú vegano incluía alimentos vegetales como granos refinados y patatas etiquetados como «no saludables» en un sistema de puntuación común de dietas basadas en plantas. Los beneficios se vincularon a la sustitución de productos animales por alimentos vegetales y a la limitación de aceites y nueces añadidos, según investigadores del Physicians Committee for Responsible Medicine en un estudio publicado en *Frontiers in Nutrition*.

Un análisis de más de 63.000 adultos franceses de la cohorte NutriNet-Santé a largo plazo encontró que las dietas basadas en plantas construidas alrededor de alimentos mínimamente procesados y de alta calidad nutricional se asociaban con un riesgo aproximadamente un 40% menor de enfermedad cardiovascular, mientras que las dietas ricas en productos vegetales ultraprocesados podían eliminar este beneficio y se vinculaban a un riesgo sustancialmente mayor, según investigadores de INRAE y instituciones asociadas.

Reportado por IA Verificado por hechos

Un análisis a largo plazo de más de 200.000 participantes del UK Biobank halló que las dietas con valores de índice glucémico más bajos se asociaron con menor riesgo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular, mientras que una mayor carga glucémica dietética se relacionó con mayor riesgo.

Una dieta vegana baja en grasas ha mostrado promesa para ayudar a personas con diabetes tipo 1 a reducir sus necesidades diarias de insulina en casi un 30%, según una nueva investigación. El estudio, publicado en BMC Nutrition, encontró que los participantes en este plan basado en plantas también ahorraron en costos de insulina sin restringir calorías ni carbohidratos. En contraste, aquellos que seguían una dieta controlada por porciones no vieron cambios significativos.

Reportado por IA

Nueva investigación del MIT demuestra que las dietas altas en grasas prolongadas impulsan las células hepáticas a un estado primitivo, aumentando su vulnerabilidad al cáncer. Al analizar muestras de ratones y humanos, los científicos descubrieron cómo estos cambios celulares priorizan la supervivencia sobre la función normal, allanando el camino para los tumores. Los hallazgos, publicados en Cell, destacan posibles dianas farmacológicas para mitigar este riesgo.

Un análisis genético a gran escala de aproximadamente 1,09 millones de personas sugiere que un colesterol genéticamente más bajo de por vida, específicamente el colesterol no-HDL, está asociado con un riesgo de demencia sustancialmente reducido. Utilizando la aleatorización mendeliana para emular los efectos de los objetivos de fármacos reductores de colesterol como los de las estatinas (HMGCR) y ezetimiba (NPC1L1), el estudio encontró hasta un riesgo aproximadamente 80% menor por cada reducción de 1 mmol/L para algunos objetivos. ([research-information.bris.ac.uk](https://research-information.bris.ac.uk/en/publications/cholesterollowering-drug-targets-reduce-risk-of-dementia-mendelia?utm_source=openai))

Reportado por IA Verificado por hechos

Un estudio de Virginia Tech encuentra que las dietas ultraprocesadas pueden incitar a jóvenes de 18 a 21 años a comer más y picar cuando no tienen hambre, mientras que adultos jóvenes algo mayores no muestran el mismo patrón. Después de dos semanas en una dieta ultraprocesada, los participantes más jóvenes consumieron más en una comida tipo buffet y fueron más propensos a seguir comiendo a pesar de reportar no tener hambre, lo que sugiere un período de mayor vulnerabilidad en la adolescencia tardía.

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar